1
Confirmar la posición de instalación: Este número de pieza corresponde a las pastillas de freno de las ruedas traseras. No las confunda con las pastillas de freno delanteras.
2
Confirme el modelo y el año del vehículo: Si bien esta pieza es compatible con los modelos mencionados anteriormente, las especificaciones pueden variar según el año del modelo y el nivel de equipamiento. El método más fiable es proporcionar el número de bastidor (VIN) del vehículo para su confirmación.
3
Elige marca y material: Actualmente, la formulación cerámica es la opción más popular, ya que ofrece baja emisión de polvo, bajo nivel de ruido y una larga vida útil. Entre las marcas recomendadas se incluyen Advics y Brembo.
4
Reemplazar en pares: Para garantizar un frenado equilibrado, se recomienda sustituir las pastillas de freno de ambas ruedas del mismo eje simultáneamente. Los kits estándar suelen contener 4 piezas, suficientes para la sustitución de un solo eje.
5
Comprobar el estado de uso: Se recomienda inspeccionar periódicamente el grosor de las pastillas de freno. Si el grosor del material de fricción es inferior a 3 mm, si se activa el indicador de desgaste o si se produce un desgaste irregular, es necesario sustituirlas.